La psicoterapia asistida con perros (PAP) se ha consolidado como una intervención terapéutica eficaz en el ámbito de la salud mental. Esta modalidad utiliza la interacción con perros entrenados para facilitar el proceso terapéutico, promoviendo la conexión emocional y la reducción de la ansiedad en los pacientes.
La presencia canina puede fomentar un ambiente seguro y propicio para la expresión de emociones, lo que resulta en el fortalecimiento de la relación terapéutica. Diversos estudios han demostrado que los pacientes experimentan mejoras significativas en su bienestar emocional, especialmente en poblaciones con trastornos de ansiedad y depresión.

La PAP se basa en principios interdisciplinarios, integrando conocimientos de la psicología y la etología. Además, el contacto con animales ha demostrado potenciar la motivación para participar en el tratamiento. En contextos grupales, la interacción con perros puede mejorar la cohesión social y la comunicación entre los participantes.
No obstante, es fundamental una adecuada formación y supervisión de los terapeutas y los animales involucrados para garantizar la seguridad y eficacia de la intervención. La investigación futura debe evaluar los mecanismos subyacentes a estos beneficios en mayor profundidad.
