Indicaciones y contra indicaciones de las terapias asistidas con caballos
Las terapias asistidas con caballos son consideradas intervenciones complementarias, y no alternativas, aplicables a usuarios con necesidades físicas, cognitivas, emocionales y/o conductuales. Diversos estudios han demostrado que las terapias equinas pueden ser beneficiosas para pacientes con parálisis cerebral infantil.
El caballo, al desplazarse en diagonal, es el único animal que simula la marcha humana. Cuando una persona está montada a horcajadas sobre un caballo, la pelvis del jinete se mueve en plano sagital, de manera similar al patrón de marcha humano. Este movimiento provoca la activación de los músculos posturales, que intentan mantener una alineación corporal adecuada.

Así mismo, se producen cambios en el cerebro del paciente; al recibir la estímulación del movimiento de marcha, se inician procesos de neuroplasticidad, facilitando la formación nuevas conexiones neuronales que preparan al paciente para sus primeros pasos.
Es fundamental que esta terapia sea dirigida por un profesional de la salud capacitado, quien debe asegurar que el usuario mantenga una postura correcta. En las etapas iniciales, puede ser necesario utilizar un soporte postural, lo que se denomina “monta gemela” o “monta asistida”.





